Noviembre, 2, 2021.
Descansa en paz, amada mía...aquí el tiempo sigue inexorable, los días y las noches son todas o casi todas iguales...solo quiero que sepas que pienso en ti a cada instante...
Pasó abril
Un año más el cruel abril hizo sus estragos...y me recordó que la muerte es posible y que sigue agazapada en cualquier segundo...he llorado como siempre todas mis pérdidas...sigo mi camino casi en soledad, aunque ahora la vida o el universo me está dando otra oportunidad...aunque yo estoy seguro que es esa mujer a la que hacías referencia en tu carta de despedida porque hay muchas circunstancias que me indican que no hay casualidades sino certezas y esos ojos tristes y esas manos suaves me traen mensajes que solo entiende mi corazón.
Hoy, quiero, con este texto, dejar atrás la oscuridad del dolor... ya basta de noches sin sueño, de paisaje sin sol...
Quiero dejar atrás, muy lejos el camino oscuro, quiero, aceptar lo que la vida me dá y sin vueltas, entrar por fin en ese paisaje pleno de estrellas, de soles, que eternos alumbren por fin esta otra historia que yo sé está bendecida desde antes de nacer...
Esta historia a la que tanto me costó despertar...quizás porque el miedo al dolor es tan fuerte que esconde hasta la estrella más brillante...
Y sigo dando vueltas sin decir nada, el blanco de esta página, como un agujero negro se traga hasta los pensamientos más ínfimos...y lo que necesito decir se esconde detrás de montañas de palabras no dichas...